«Quiero ser», una canción de amor
MÚSICA | Una de las dos canciones que, junto a «Lo que llevo dentro», me animaron en 2004 a seguir componiendo canciones. Un tema al que le debo gran parte de lo que ha venido después.
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Esta publicación incluye:
— Maqueta original de la canción, de 2004.
— Maqueta regrabada, extraída de mi archivo personal.
— Letra completa de la canción.
La canción que hoy comparto es, de alguna manera, una canción fundacional dentro de mi trayectoria como cancionista. Fue escrita en 2004, después de «Lo que llevo dentro», mi primera canción compuesta con guitarra española. Antes de estas dos composiciones ya escribía canciones: lo hacía con un teclado sintetizador que había por casa y que cubría mis expectativas creativas hasta ese momento. No era especialmente cómodo por una cuestión logística, pero me servía.
Componer con guitarra, sin embargo, me llevó a otro lugar artístico y poético: más orgánico, más conectado conmigo mismo. Quizá, en mi caso, el hecho de abrazar el instrumento no sea baladí. Aquellos primeros resultados me causaron una honda impresión, porque el resultado era muy distinto a lo que venía haciendo con el teclado. Por eso seguí escribiendo canciones, porque encontré una forma de trabajar con la que lograba destilar un contenido más poético y más lírico que el de mis composiciones anteriores. Y disfrutaba mucho del proceso. De hecho, aún no he parado.
Considero también interesante detenerme hoy en esta canción porque fue escrita con bastante anterioridad a los que considero mis principales hitos personales y artísticos; aquellos que me ayudaron a crecer y a mejorar como poeta y como cancionista. Me refiero a estos:
Participación activa en actividades de escritura minimalista en Twitter, a partir de 2008.
Primer curso de improvisación poética con Alexis Díaz-Pimienta, en 2012.
Mis inicios en el Micro Abierto del Libertad 8, coordinado por Andrés Sudón, en 2013.
Antes de esos tres momentos personales yo también escribía poesía y canciones, pero de una manera menos intensiva, menos ortodoxa, con un marcado talante autodidacta. En lo musical, intentaba imitar en muchas de mis aproximaciones compositivas a mis referentes personales, que por aquel entonces pertenecían, en su mayoría, a la nueva generación de cantautores que llevaba ya algunos años revolucionando la escena musical de finales de los noventa y comienzos de los dos mil.
En el caso que hoy nos ocupa, por ejemplo, es más que evidente la influencia que tenían sobre mí en aquel momento los trabajos de los cantautores Luis Felipe Barrio y Matías Ávalos, dos de los autores de canción más geniales que he tenido la suerte de ver varias veces en directo y a quienes también tuve la fortuna de invitar a participar en mi primer álbum de estudio1.
Visto ahora, con la perspectiva que me dan estos 22 años transcurridos desde la composición de «Quiero ser», miro la canción y, al menos, no me sonrojo (más allá del cambio en una de las frases de la versión de 2004; te lo explico un poco más abajo).
Veo detalles creativos en los que me reconozco, como el uso de algunos ordinales correlativos en distintas partes de la canción: «una puerta», «que te llame dos veces», «sombra de tres dimensiones», «trébol de cuatro hojas». Detecto ahí el juego como herramienta creativa que ya entonces comenzaba a utilizar. Recuerdo esas decisiones como si las estuviera tomando ahora.
También me inspira cierta ternura la inclusión de algunos elementos eróticos, no demasiado explícitos, en la letra completa de esta canción que, por cierto, era (y es) una canción de amor. Me alegra que no sean expresiones demasiado manifiestas. Sugerir más que mostrar. Bien por mi yo de 2004.


